...pero me recuerdas mucho mis otros tiempos, cuando pintaba y se me ocurrían cosas extrañas. Cuando leía el libro que se me pusiera enfrente, cuando prefería escribir en papel porque este medio era muy frío. Eran tiempos de sensibilidad y de certidumbre por el destino, pero solo me preocupaba por hacer lo que me gustaba, por ejemplo iba a clases de papel mache y también de música, pintaba oleos o paredes, y me gustaba recortar mi ropa y hacer cosas nuevas con toda la mezcla de telas que podía inventar. Me gustaban los secretos y hablar con la mirada, pero pues ese tiempo se agoto y junto con el las ganas.
Ahora en estos nuevos tiempos donde mi generación ha olvidado a Dios, el color y la poesía, ya no siento certidumbre ni preocupación, empiezo a hacer otra vez todo lo que me gustaba, me gusta y no sabia que me iba a gustar hacer, hago lo que se me antoja dejando en mi boca ese dulce sabor que roza en el libertinaje.
Ahora me dan ganas de aprovechar y compartir contigo al máximo mi tiempo que es lo que mas anhelo (mi tiempo contigo). Disfruto lo que tengo ahorita (lo demás no importa) porque solo uno sabe en su interior que tan deteriorado o premiado a sido por el tiempo, mi corazón agotado pedía a gritos rejuvenecer. No importa nada, y aunque la maldición venga tu siempre serás como una planta y yo como una maceta.

No hay comentarios:
Publicar un comentario