Algunas veces despierto de la vida desordenada donde suelo vivir, levanto la cara y abro mi mirada a un ángulo de 360 grados y descubro el mundo, mas allá de ti y de mi, mas allá de todo lo material que pueda rodearme, descubro el mundo, aquel donde la felicidad no existe, ese donde mi corazón guarda los sentimientos y todo se convierte en la guía anticipada de mi muerte. No tengo conocimientos, ni sabiduría, no tengo dinero, no se como se hace un guión y me gustaría contarte mis historias, pero al final no se porque somos así, al final estamos aquí solo para demostrar lo que somos, sin eso no eres nadie, un cero, un nada.
Yo ya no quiero demostrarle nada a nadie, no me importa si creen que soy buena o mala en lo que hago, o si soy bonita o fea, no me importa si mis profesores, o mi padre, o mis "amigos" o la mayoría de las personas creen que no voy a terminar mi carrera, no me importa si mi agenda de sueños nunca se cumple, o si algún día termino llorando nuestro amor.
Tengo solo esto, este breve momento, una reflexión pequeña e insignificante que me hace amar la vida como nunca, solo este momento chiquito en el que he decidido guardar lo poco valioso con lo que he construido mi vida. Siento nostalgia y miedo, siento vértigo, y siento ganas de llorarte antes de que cualquier cosa suceda.

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