2008 me declaran muerta. Y con ese mismo dolor de mi no futuro, dejo una cicatriz previa hecha de cenizas, y por primera vez me permito ser habitada por un súbito y devastador corte punzante, ese as de luz que llamamos alma, solo para alimentar mi naturaleza espectral, solo para tener que dejar cuando me vaya. Entonces empiezo el viaje, el proceso de morir. Ya no me queda consuelo, nada, solo secuelas del primer párrafo de mi vida, ese con el que empece a sentir mi melancolía somnifera, el grito, mi primer ritmo. Me convierto en una embarcación extraviada, estoy en una zona vigilante y siento entrar el fin absoluto por todo mi ser. Mi corazón queloide atraviesa mis huesos y musculos, la piel... todo... queda expuesto... tan dulce y sereno que lo desconozco.
"No quiero que lleves de mi nada que no te marque"

6.28.2009

BOSQUE

Recuerdo un camino. Un sendero envuelto de árboles y humedad, halos de niebla que se consumían mientras el auto avanzaba piadosamente sobre la lluvia, sentí ansiedad. El camino se consumía y al mismo tiempo nos protegía de nosotros mismos. Halos de niebla se dibujaban enfrente de nosotros, iniciaban pequeños y terminaban por consumirnos para finalmente liberarnos en lo que sería un halo mas, el sendero se convirtió en fractal.

Recuerdo tu cara, tu sonrisa y tu mirada. Tengo recuerdos de palabras e ideas pero ninguna tiene sentido, te recuerdo conmigo en una conversación infinita, siento tu presencia y tu calor. Mientras te miraba hablar (sin entenderte) sonó el teléfono, eras tu. Desperté y conteste, "ya llegue" dijiste. Cuando escuche tu voz sentí tu ausencia, ya no estabas conmigo, en mi mente cada una de mis palabras y mis ideas eran claras. Colgaste. Me quede dormida.

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