A veces te miro callada, permanezco inmóvil admirando nuestro amor de alma vieja, amor sin análisis, sin calendario... sin pronostico, nuestro amor sin tiempo... me desperté como una parte intensa de ti que te regalo tranquilidad y movimiento.
Me convertí en parte de tu contorno indispensable que me insita a buscar tu calor en mis manos.
No te miento... quiero estar contigo, despertar tu en mi y el amanecer en la ventana ...y si la noche nos sorprendió en el silencio, entonces empecemos tranquilos, me besas y te beso. Hoy me es fundamental enfocar mi energía en tu cuerpo, regalarte mi aroma en ese humilde universo de transpirar mi pasión sobre ti, convertir mis caricias en secretos que terminen enredándonos en el modesto escándalo de hacer el amor a la mitad de la noche, descubrir tu belleza iluminada de pura libertad.
Me adapte a tu alma fresca, a tu amor que es contractura y te convertiste en el complemento ideal de mi descanso.
Construiste con tus manos mi deseo y sin pudor surgiste con la calma que dibujaste en mi espalda con tus labios.
Quiero confeccionar una almohada donde poder guardar la madrugada de tus ojos, quiero extrañarte diario, quiero tener esos caprichos repentinos de sorprenderte con un beso.
Si empiezo a soñar será porque duermo en tus caricias cansadas, llenas de amor pero cansadas.

No hay comentarios:
Publicar un comentario